miércoles 2 de junio de 2010

A la vuelta de Alemania

Después de seis días en Alemania (bueno, casi siempre en la baja Sajonia) toca hacer un resumen con aquello que más nos llamó la atención.

Esta región de Alemania es un gran parque plano en el que de vez en cuando hay pueblos (el bucólico Delitzsch) o ciudades (la señorial Dresde), donde se ven pocos coches. No hay problemas de aparcamiento. Hay muchas bicis y muy pocas motos. Para el turista el stress está en dejar libre el carril bici.

Hay también grandes extensiones de plantaciones de colza (que se usa como combustible) y de otra planta que nadie supo decirnos lo que era, que si trigo, que si "algo que no sirve para nada". Nosotros, excépticos, pensamos que sería cebada para hacer cerveza que aquí, como en Irlanda, se consume con soltura (ver imagen del "carromato" con pedales, lleno de (muy) animados jóvenes celebrando no se qué).

De la comida no tenemos una opinión muy definida. Sí comimos, pero no podemos decir que sea ni buena ni mala. No sé si será un halago pero es bastante mejor que la inglesa. Efectivamente, tomamos salchichas y también codillo, con cerveza, para dijerirlo mejor. ¡Ah! los precios, muy asequibles.

Nos llamaron la atención las máquinas con un lector óptico que tienen los supermercados para identificar y clasificar los envases. La gente los deposita en la máquina y ésta les entrega un ticket con la devolución correpondiente. Lo curioso es la cola que había, mayoritariamente gente de la que vive en la calle. No hace falta decir que no hay envases tirados ni en las papeleras.

De las clases en el Instituto tampoco podemos opinar pues no las vimos y no es porque no quisieramos. Sólo presenciamos una representación del cuento de Blancanieves (la profesora hacía de bruja) en el laboratorio de Química, por donde pasaban pócimas de variados colores, espejos mágicos, humos tóxicos, entre explosiones más o menos controladas. Fué una clase de Química al estilo "Flipi" en Cuatro. Estudiaremos si es posible exportarla aquí.

Se pueden contar muchas más cosas, algunas no se deben, pero entre el espacio y el tiempo aquí lo dejamos, ......, hasta la próxima.